
Trash Panda convierte los restos de tu cocina en composta real en solo catorce días. Sin olor, sin mosquitos, sin culpa. Hay un prototipo trabajando en una cocina de verdad, y la primera serie se está armando a mano.
Ejemplar 001 · unidad doméstica de 14 litros. Tapa magnética, rotación cada 7 horas para airear los residuos.
En una cocina de verdad. Mide 24 × 24 × 40 cm: cabe en la barra, junto a la tabla de picar.
Vive donde se generan los restos. Picas, abres la tapa, echas las cáscaras y cierras. Eso es todo lo que te pide al día.
La mitad de lo que tiras no es basura. Son cáscaras, café y verdura que podrían volver a ser tierra.
Compostar en casa suele significar un bote que apesta, mosquitas y un montón que nunca termina de hacerse. Trash Panda existe porque eso se puede resolver con un eje que gire, un poco de calor y catorce días.
Cáscaras, café, verdura pasada. Hasta 1.2 kg al día, sin separar nada más de lo que ya separas.
Las paletas giran tres veces al día para airear la mezcla. Eso es lo que evita el olor: la composta apesta cuando le falta oxígeno, no por estar ahí.
Composta lista para tus macetas. Las tres luces te dicen en qué punto del ciclo va.
Qué entra y qué no, el ciclo de catorce días, cómo leer las tres luces, la limpieza mensual y qué hacer con la composta. Ver el manual
Hay una máquina funcionando en una cocina de verdad, y está grabada.
Llevamos meses documentando cómo se construye esto: las impresiones de veinte horas que fallaron, los sustos con la electrónica, el primer ciclo completo y la primera composta de verdad. Está todo en video, con errores incluidos.
Vive en tu frutero, huele el gas que suelta la fruta al madurar y te avisa en el teléfono. La primera serie se está armando a mano y apartar lugar no cuesta nada.