
Conectarlo toma dos minutos y se hace todo desde el celular: sin computadora, sin app y sin crear cuenta. Después Fred se toma unas horas para aprender cómo huele tu cocina, y de ahí en adelante trabaja solo.
Elige el lugar de tu cocina donde Fred se va a quedar, junto al frutero y cerca de un enchufe, y conéctalo con el cable USB-C a cualquier cargador de celular de 5V y mínimo 1A. También funciona con una batería portátil.
Todavía no le pongas fruta encima. Fred primero necesita aprender cómo huele tu cocina en calma — eso es el paso 04.
Fred crea su propia red temporal llamada FRED-Setup. Desde tu celular, entra a la lista de redes WiFi y conéctate a ella. Se abre solo un formulario donde eliges la red de tu casa y escribes su contraseña. Fred se reinicia y se conecta.
Si el formulario no se abre solo, abre el navegador y entra a 192.168.4.1 — es la dirección de Fred mientras está en modo configuración. Y elige tu red de 2.4 GHz: si tu módem tiene dos (una 2.4 y una 5G), Fred solo funciona con la de 2.4.
Ya conectado a tu red, abre fred.local desde el navegador de tu celular. La primera visita te pregunta a dónde mandar las alertas. Escribes tu correo y listo — se pide una sola vez.
En cuanto lo guardas, Fred te manda un correo de bienvenida con su dirección IP. Guarda ese correo: si algún día fred.local no abre, entras con esa dirección.
Fred no viene con un número de fábrica: aprende el nivel de gas normal del lugar donde lo conectas, y por eso funciona igual en cualquier cocina. Mientras lo hace, la página te muestra una barra de progreso en vez de la fruta. Tarda entre 4 y 24 horas, según qué tan rápido se estabilice el sensor.
Durante este tiempo deja el frutero vacío o solo con fruta fresca, y no lo desconectes. Si lo desenchufas, el conteo empieza de nuevo.
Cuando termine de calibrarse, la página cambia sola al panel. Ya puedes acomodar a Fred en el frutero. Marca las frutas que tengas —plátano, manzana, aguacate, mango, jitomate y pera— y puedes marcar varias a la vez.
El sensor de gas de Fred no mide en unidades absolutas: mide cambios respecto al aire normal de un lugar. Y el aire normal de tu cocina no es el de la mía — influyen el clima, la altura, si cocinas con gas, qué tan seguido abres la ventana.
Por eso Fred aprende tu línea base en lugar de traerla de fábrica. Se queda escuchando hasta que las lecturas se aplanan, guarda ese número para siempre y a partir de ahí todo lo que suba por encima es fruta madurando. Es la diferencia entre un aparato que funciona en cualquier cocina y uno que solo funciona en la que fue armado.
Cada fruta marcada lleva su propia cuenta de días restantes, calculada según qué tan rápido madura esa fruta en particular. La que está más cerca de pasarse aparece primero.
El calor acelera la maduración, así que Fred lo mide y lo mete en la cuenta. Una cocina caliente adelanta los días.
Cuánto se ha elevado el gas de maduración por encima del nivel normal que Fred aprendió de tu cocina.
El panel se actualiza solo cada 5 segundos. No hace falta recargar la página.
Cada fruta que marques va pasando por ellos a su propio ritmo.
Fred mide cada 5 segundos pero casi nunca te escribe. Solo te manda correo cuando una fruta llega a «Cómela pronto» y cuando llega a «Se pasó» — ese segundo trae la receta de rescate para que algo se salve. Nada más. No hay correos de «todo bien».
Desconecta a Fred de la corriente, espera diez segundos y vuelve a conectarlo; la red tarda unos segundos en aparecer. Si ya lo habías configurado antes, Fred ya no levanta esa red: se conecta directo a la última que aprendió.
Abre el navegador de tu celular y entra a 192.168.4.1. Es la dirección de Fred mientras está en modo configuración.
Pasa en algunos Android, que no reconocen las direcciones .local. Usa la dirección IP que te llegó en el correo de bienvenida. Revisa también que tu celular esté en la misma red WiFi que Fred.
Es normal: el mínimo son 4 horas y puede llegar a 24 si el sensor no se estabiliza. Una cocina con mucho movimiento —la estufa prendida, ventanas abiertas, limpiadores con amoniaco— alarga el proceso. Déjalo conectado y en paz.
Revisa tu carpeta de spam y marca el remitente como confiable. Todavía estamos afinando la reputación del dominio, así que los primeros suelen caer ahí. Una vez marcado, los siguientes llegan a tu bandeja.
Es el sensor de temperatura y humedad. Si el aviso aparece una vez y se quita, fue un ciclo perdido y no pasa nada. Si se queda fijo, escríbeme: puede ser un cable flojo por dentro.
Casi siempre es el cargador. Fred necesita 5V y al menos 1A estables; los cargadores muy viejos o los puertos USB de una tele no alcanzan. Prueba con el cargador de tu celular.
La línea base que aprendió ya no corresponde. En el panel, hasta abajo, hay un enlace que dice «¿FRED cambió de cocina? Recalibrar» — con eso vuelve a empezar el ajuste.
Escríbeme a hola@abri.lat y lo vemos. Fred está hecho a mano en Chihuahua y en serie corta: si algo no cuadra, quiero saberlo.